Los motivos de la labor del Diseñador Industrial/ de Producto

 


Los nuevos productos deben ser innovadores, ergonómicos, con un diseño funcional y atractivo para el usuario. Está claro que un objeto nace por necesidad de cubrir o facilitar una tarea del ser humano, para satisfacer sus exigencias de comodidad y para mejorar el rendimiento en sus actividades.

El primer “motivo” de la actividad del diseñador es crear útiles que cubran nuevas necesidades.
El segundo “motivo” de su labor es la aplicación de las nuevas tecnologías y los nuevos materiales que aportan mejoras practicas y estéticas a los productos ya existentes.
Estos dos motivos son los “demandantes” mas lógicos del trabajo de un diseñador y para llevar a cabo este tipo de productos, el profesional siente la necesidad de buscar inspiración basándose en el fin del objeto a tratar, cuidando los aspectos funcionales prácticos y estéticos de este.

Muy a menudo los productos se rediseñan con el propósito de rea-traer la atención del usuario o mejor dicho, comprador, con fines puramente económicos. Esto explica la gran diversión de productos con capacidad de satisfacer una misma necesidad manifestados en distintos diseños y elaborados en materiales variados, según sus empleos y sus características de uso. Aunque muchos diseñadores no lo acepten , gran variedad de los productos diseñados, especialmente en el sector textil y del mobiliario, pasan de tener el fin “comunitario” de cubrir una necesidad a tener un fin “personal” de unidades vendidas. Sin embargo no se les puede culpar de ello ya que la sociedad en la que vivimos, especialmente en los países desarrollados económicamente, demanda estos productos porque a menudo traen mejoras practicas o simplemente rompen con la monotonía y les resultan más atractivos (diseño por diseño). Este seria el tercer motivos de la labor del diseñador: la demanda de útiles ya existentes pero con estética diferente.

Por la simple necesidad del usuario de adquirir estos productos, pasa de ser un motivo “rebuscado-intencionado” a ser un motivo valido de la actividad del diseñador, pero hay una gran diferencia con respecto a los dos primeros “motivos”: no se “necesita” sino que se “busca” la inspiración . Ya no se trata de un “diseño necesario” sino de un “diseño intencionado”.

Para diseñar objetos generados por el tercer “motivo”, el profesional debe buscar intencionadamente inspiración. A veces llegan ideas que llevan a otras que quizás no son de aplicación en el objeto sobre el que se trabaja pero pueden servir para otros. A veces se busca inspiración en una imagen, un pensamiento o una conversación banal. A veces se busca inspiración en trabajos realizados por la competencia o incluso se puede encontrar la inspiración en algo que hayas visto de pasada. Y por ultimo pero no menos importante, se pueden encontrar ideas a la hora de enfrentarse a nuevas situaciones económicas.” *(Entrevista a SATYENDRA PAKHALÉ: ¿Donde busca inspiración?)


Vasile Ganea

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